Mucho se oye decir a los integrantes de la oposición (odio usar este término, pero ya está demasiado arraigado) la frase “cuando gobernemos en el 2011″. Sean del partido que sean, todos tienen muchas veces la gran coincidencia en querer tirarle palos al gobierno nacional. Y al parecer todos estos partidos se tienen mucha fe de cara al año que viene. Demasiada a mi entender.

Sin embargo el gobierno cuenta con armas muy poderosas que lo pueden ayudar, y mucho. En primer lugar están los medios de comunicación. Además del giro que dio Televisión Registrada (TVR) hace un par de años convirtiéndose, gracias a Diego Gvirtz, en una de las espadas del gobierno en cuanto a difusión, se sumó también un “tal” 678 (producido por Gvirtz) que empezó, con fondos íntegramente del pueblo (ya que la empresa propietaria de Canal 7 es una sociedad del Estado), a hacer propaganda política. Luego se sumaron también famosos a velar por la causa del gobierno, tales son los casos de V. Hugo Morales y Florencia Peña, así como también los chimenteros Viviana Canosa y Daniel Tognetti.

Es muy interesante cómo ambas partes, partido gobernante y opositores, sacan a relucir la importancia de los medios en la opinión pública. Hoy más que nunca se puede apreciar tal factor.

Los programas televisivos transmitidos por canales propiedades de corporaciones mediáticas tienen una gran falencia al momento de transmitir la información. Simplemente, no llegan al público. Y ahí es donde aparece el ingenio del gobierno, atacando a la oposición desde una perspectiva que a la gente le gusta, y la hace querer opinar de política. Con informes fáciles de comprender, risas, humor, sarcasmo, se logra contraponer la monotonía de los análisis políticos hechos por Morales Solá, Grondona, etc.

Y ambos cuentan con argumentos razonables. El gobierno continuamente señala la afinidad de la oposición con los gobiernos militares, mientras que la oposición le da clases al gobierno sobre cómo hacer política y dejar de transar pactos con sus amigos. TVR acusa a radicales y pejotistas por los desmanes causados desde la vuelta de la democracia, mientras que Todo Noticias tergiversa la realidad y transmite lo que quiere, haciéndose llamar “independiente”.

¿Es periodismo independiente la sumisión a un grupo corporativo que persigue el interés del 5% de la población? El sábado escuchaba a la mañana, en horario de noticias, a Ricardo Montaner hablando en TN por el hecho de haber sido, la noche anterior, protagonista del “Prende y apaga”. Bueno, acontecimientos y comentarios sin sentido se hacen continuamente en ese canal (repito, siempre tiene que haber una forma de “acercarse” a la gente, y esta es una). Pero Montaner dijo, no sé si por ignorancia o por mala intención (quiero creer lo primero), que “los medios de comunicación son lo mejor porque reflejan cómo es la realidad”. Concepto retrógrada, poco relacionado con esta época de globalización, si los hay. Pero la chupada de medias del cantante le viene al canal como anillo al dedo para hacer politiquería barata. Hasta en ese ínfimo sentido.

Por otro lado, los voceros oficialistas ofrecen análisis muy superficiales, que se basan primordialmente en el sentido común y que no van más allá de eso. En ese sentido TVR es una herramienta muy poderosa para demostrar las vicisitudes del arco opositor. Sin embargo eluden, por razones obvias, temas realmente importantes que en muchas ocasiones saben que no pueden tratar. Primero, porque son cosas indefendibles. Segundo, porque el programa se haría muy “aburrido” con un estudio a fondo de los temas.

Hay también partidos “chicos” (léase Proyecto Sur, y el resto de las izquierdas) que aún no se meten en la lucha mediática pero muy posiblemente tengan que hacerlo para estar en carrera para el 2011. O quizás no, será estrategia de los partidos.

La conclusión es que la balanza, al menos en la televisión, está inclinada ligeramente hacia los intereses de la actual administración nacional. Guste o no, aún tiene chances.

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El debate que se lleva adelante hace ya un largo tiempo nos demuestra a los argentinos la poca capacidad de comprendernos que tenemos. Una discusión que se debería llevar a cabo en condiciones de normalidad, se torna en una ola de agresiones, beneficios políticos, marchas y contramarchas, todos ejemplos de la intolerancia que tenemos sin antes sentarnos a charlar.

Primero, es absurdo afirmar que “todos tenemos los mismos derechos”. Es una frase hipócrita, que poco se relaciona con el pensamiento real que se tiene. Sino por alguna extraña razón será que todos queremos presos a Menem, Macri, De Narvárez y Von Wernich. No es porque sí, sino porque en algún momento avasallaron (ó avasallan) el territorio de los demás. ¿Entonces qué es lo que pasa? Queremos los mismos derechos para todos, pero al mismo tiempo deben haber algunas excepciones. Entonces, no queremos los mismos derechos para todos.

Relacionar matrimonio homosexual con genocidas y ladrones no parece tener relación alguna, pero para la ocasión sirve. El significado de DERECHO es muy grande para utilizarlo así porque sí.

Luego, se quieren equiparar los derechos de un matrimonio homosexual a los de uno heterosexual. Y la referencia es para la adopción. Es realmente descabellado permitirle, en el contexto actual, la adopción de menores. Por el simple hecho de que la sociedad no está preparada, y es necesario previamente modificar el paradigma de valores de la sociedad, transformándola para que no resulte discriminatoria frente a las injusticias que existen en aquel “mundo ideal” donde todos son iguales.

Hay leyes de educación sexual que no se aplican, y por ende millones de chicos que no saben la diferencia entre identidad sexual y orientación sexual (algo esencial y básico para el aprendizaje) y, peor aún, que la sexualidad se inicia con el AMOR. Y simplemente porque el hombre, en tanto ser pensante, cae a una categoría inferior a la del animal en el momento en que no utiliza su racionalidad para llevar a cabo sus acciones. Las realiza entonces, sin utilizar todas sus virtudes.

Un grupo de chicos sin educación sexual discrimina y, muy posiblemente, se cría discriminador. Entonces son necesarios, al menos, 20 años desde la aplicación de una educación sexual plena para poder sí creer en una aceptación general del matrimonio entre personas de igual sexo.

El problema es que existe una iglesia que hace todo lo posible por confrontar y mantener estándares arcáicos. Una iglesia poderosa, demasiado poderosa. Tanto que alguna vez (más de una en realidad) supo llegar a derrocar a líderes políticos. Una iglesia que, nos parecerá a nosotros intolerante, pero respeta sus “principios” cuando decide apartar a un sacerdote discerniente en temas delicados. Sin embargo se muestra estática ante la aparición de curas violadores y arzobispos ladrones. Algunas veces hasta los llega a defender. Quizá sea porque ellos sí respetan sus principios, al menos esa es la imagen que da esta institución.

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Ayer jueves se llevó a cabo la primera sesión ordinaria de la llamada Legislatura Joven, un proyecto para jóvenes de 15 a 18 años que impulsa la vicegobernación de Córdoba en pro de un conocimiento acerca del movimiento en el Poder Legislativo.

La idea es muy fructífera y rica en potenciales enseñanzas. Además permite ponernos, a los participantes, en el lugar de los mismísimos legisladores de la Unicameral de Córdoba. Esto es, sentarnos en sus bancas en el recinto principal y debatir en comisiones en las mismas habitaciones que ellos lo hacen. Todo a desarrollar en modalidad de simulacro.

Legislatura Joven, primer simulacro

Hay cinco comisiones en las cuales se dividieron 76 legisladores jóvenes. Somos 70 los que estamos en las bancas como Legisladores Provinciales, más otros 6 que están como autoridades en el estrado pero que de todos modos participan de los debates en comisiones con voz y voto, como si de un legislador más se tratase. Dichas comisiones son:

  • Legislación General
  • Salud
  • Deporte y Medio Ambiente
  • Educación y Cultura
  • Solidaridad y Acción Social

Además la organización nos dividió en bloques, agrupándonos por colegios (en total somos 11). Quedaron armados así cinco bloques: Bicentenario; Por la Inclusión Social y la Justicia; Unión Juvenil Pública; Jóvenes Unidos y Jóvenes por la Democracia. Nuestro bloque es el penúltimo, Jóvenes Unidos. En este estamos los chicos de los colegios Inmaculada y Taborin.

Como miembro de la comisión de Educación y Cultura y como no podía ser de otra manera, decidí presentar un proyecto de ley abogando por el uso del software libre en las escuelas públicas provinciales. Realicé la redacción basándome sobre un poco de documentación precedente: otros proyectos de ley de la temática, varias otras leyes provinciales, ejemplos de las definiciones (no para entender más, sino para comunicar de una mejor manera las ideas), etc.

La iniciativa había sido aprobada la semana pasada en la comisión de Educación y hoy se trató en sesión ordinaria (la primera de sólo dos sesiones) frente a todos los legisladores jóvenes. Se aprobó también con relativa adhesión, y así concluyó su recorrido el proyecto de ley.

Por cierto hubo una declaración, estúpida por cierto, que parloteaba que “el software libre es el realizado por empresas multinacionales mundiales como Microsoft”. Además, habiendo yo mencionado el extraordinario caso del avance en la administración del Brasil en la implementación de software libre en la educación, preguntó: “sería bueno saber cómo fue la implementación”. Me limité a contestar acerca de la indefinida cantidad de autores que puede tener un proyecto de software libre. Hablar de más sólo hubiera complicado la comprensión.

Líneas más abajo está disponible para su descarga el proyecto de ley con sus fundamentos, ya que algunos me han dicho que consideran la idea interesante. Para no ser contradictorio en mi intención de promover el software libre (y con ello sus formatos), lo dejo para ser descargado en formato .doc (el primero) y en .odt (aclaro al lado porque no todos pueden leer con sus programas los formatos libres).

Descarga | Proyecto de Ley
Descarga | Proyecto de Ley (formato .odt)

Enlace | Noticia en Dirección de Prensa de la Legislatura de Córdoba
Enlace | Noticia en La Mañana de Córdoba (nota previa a la sesión)

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200 años de nuestra Patria

Ya han pasado 200 años. Dos siglos desde que Castelli, Moreno, Saavedra, Belgrano, Alberti, Azcuénaga, Larrea, Paso y Matheu conformaron nuestro primer gobierno autónomo y dieron lugar a lo que luego sería la Argentina. País sufrido y glorioso, de los pocos.

Si hay algo que ha caracterizado al argentino durante este tiempo, es su desprecio por lo autóctono, su repugnancia por el indio, el gaucho y la propia tierra. Lo que menos quiere el habitante argentino es ser gaucho, o saber que su ascendencia está en los aborígenes. La Patria de ensueño, esa Patria a la que aspiramos, no es más que una mera imitación de los ideales europeos que nunca se ha podido alcanzar, por cuestiones de historia, raíces, corrupción propia, etcétera. Queremos algo que no es propio y sí ajeno, buscando parecernos de manera forzada a hombres que están a 10 mil kilómetros de distancia y nunca dejando el rol de observadores, impotentes ante la imposibilidad de ver el sueño cumplirse.

Siempre se ha confiado el poder y la autoridad a sujetos que han demostrado su capacidad y sus conocimientos en lugar de sus valores y su nacionalismo. Nunca nos importó la calidad de sus decisiones, sino el hecho de, ellos, tener un prefijo profesional: “Dr.”, “Ing.”, “Cnel.”. Por esto el poder suele recaer sobre figuras de larga trayectoria y clase alta, que no hacen más que reflejar aquello a lo que aspira el argentino. No cree poder ser gobernado por uno más, sino debe estar bajo la autoridad de alguien que entienda más que él. Prefiere que quien lo gobierne tenga un aspecto y discurso perfectos. Y si éstos se asemejan a lo europeo, mejor aún.

La clase alta ha llegado al mando mediante tácticas que siempre han tenido el mismo sustento: el cinismo. Y el ciudadano (político él, al estar dentro del sistema electoral bajo una democracia) siempre, sabiendo que se le intentan vender mentiras, inclina su decisión por el que tiene mayor cantidad de propuestas que lo puedan beneficiar a él, y sólo a él, como simple ciudadano. Luego se desentiende preguntándose el porqué de la mala decisión de quien lo gobierna. Se comprende precisamente que el argentino es cínico.

Sumergido el país en el libre mercado, el capitalismo y el propio Estado han avasallado al trabajador no sólo mediante sus prácticas de paupérrimo trabajo, sino también encargándose de acallar al obrero cada vez que emerge en defensa de sus propios intereses que, en la mayoría de los casos, son vitales no sólo para su propia salud, sino también para la mayor productividad de la empresa. Y todo esto bajo un sistema democrático donde hay ciudadanos (gobernantes y no gobernantes) que se reconocen socialistas ó populistas.

Así nos encuentra el Bicentenario, hoy 25 de mayo de 2010. Discutiendo acerca de si queremos ser el noveno país del mundo en legislar el matrimonio homosexual, mientras estamos atrasados en otros muchos aspectos. Con un Estado cordobés que hace todo lo posible por enjuiciar a sus propios trabajadores[1] [2], y que hace la vista gorda ante uno de los mayores empresarios del país que desde el año pasado no abona el salario de sus empleados.

Con organizaciones e individuos que, luego de haber experimentado la Argentina gran variedad de grados de democracia, utilizan el nombre de la democracia para restringirla. Con empresas que aparentan estar cerca del pueblo y con gobiernos que se sirven del poder del Estado, sólo por ser Estado, para recriminar a los capitales (empresarios privados, como les suelen llamar).

Siempre hemos sido partícipes de conflictos que tienen el mismo trasfondo: el nacionalismo. No existe en Argentina un ícono perpetuo en base al cual uno pueda afirmar vivir por, y dar la vida por. ¿Perón? Fue el más grande estadista de Latinoamérica y, como tal, su pueblo se sintió honrado de ser gobernado por aquel que tanto esperaban y retribuyó dicho sentimiento mediante consagración y entrega de miles de vidas. ¿Maradona? Le sacó una sonrisa en arduos momentos a millones de compatriotas, que llegaron a endiosarlo siendo un simple futbolista. Es tal la obediencia hacia su figura, que en cualquier lugar del mundo se lo reconoce como sinónimo de Argentina.

¿Rosas? Siendo tirano, defendió el territorio del cual estaba encargado con su propio ser. No muriendo en batalla, pero sí en vida. Intentó por todo medio posible lograr una causa que él consideraba beneficiosa para su nación. Las dictaduras del siglo veinte también intentaron a como de lugar llegar a un objetivo, pero era éste el beneficio de una élite. ¿Sarmiento? Hombre complicado, quiso difundir la educación, pero entre los más pudientes.

El día en que todos los argentinos luchen por algo en común, por un propósito universal y que les otorgue sentido de existencia, teniendo así el pálpito de pertenecer a algo que es sin dudas más fuerte y glorioso que ellos como individuos, muy posiblemente se les abra una puerta al desarrollo de la Argentina como país, como nación, como pueblo y cultura.

Pero no puedo no decirle a mi Patria:


¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!

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